El papel del papá en el embarazo

Es un error común pensar que el embarazo afecta solo a las mujeres, en los hombres también produce un cambio tremendo, sobre todo a nivel psicológico.

A nivel físico, la testosterona baja sus niveles al convivir con una mujer embarazada y aumentan los niveles de estradiol y prolactina. Esto provoca que el varón esté más tierno y paciente, aunque esto es una generalización, no a todos les afecta por igual claramente.

Para ser más activo y útil durante el embarazo, el hombre debe conocer los cambios que se van a producir en el cuerpo de la mujer: a nivel físico; estrías, calambres, lumbalgias, laxitud de las articulaciones, aumento volumen sanguíneo, aumento frecuencia cardíaca, congestión de vías respiratorias, cambios metabólicos, hiperpigmentación de la piel, etc…

También hay que tener en cuenta la afectación psicológica que provocan tantos cambios y malestares, además de la sensación de perder su sexualidad, las mejores herramientas en este caso serán la empatía y escucha activa.

Es importante la implicación, en las citas prenatales (a pesar de que ahora no dejan acompañantes por la pandemia), saber en que fechas tiene las revisiones, interesarse por que pruebas le realizarán y los resultados. Recuerda, 40 semanas de la vida de un adulto es poco tiempo pero para el desarrollo del bebé el bienestar físico y psicológico de la madre, repercute directamente en la salud del bebé.

El padre se puede involucrar en las actividades de preparación al parto que asista la mujer; yoga, pilates, aquagym…. (en tiempos de covid mejor hacerlos directamente en casa).

La alimentación también puede ser una buena forma de colaboración en pareja; los alimentos imprescindibles son pescados ricos en omega3, alimentos con yodo y ácido fólico, hierro, frutas y verduras, legumbres y cereales. Además de evitar quesos no pasteurizados, embutidos no cocinados, verduras y frutas crudas ( se deberán lavar con abundante agua y amukina), carnes poco hechas, pescado crudo y limitar el consumo de bollerías y alimentos azucarados. No es necesario comer por dos, pero si comer “para dos”.

Algo muy importante en la preparación al parto es el masaje perineal, en el que es importante la participación del padre. Se realiza en la zona genital a pocas semanas del parto, desde la semana 34, para flexibilidad la zona y evitar lo máximo posible un desgarro. Lo puede realizar la propia embarazada, un fisioterapeuta especializado, la matrona o la pareja.

Para realizar el masaje perineal, es imprescindible lavarse bien las manos, tener las uñas cortas, usar un aceite vegetal sin perfume (caléndula, rosa mosqueta…), la mujer cómoda, tumbada de lado con las piernas abiertas, el masaje se hará mejor después de un baño caliente para que los tejidos estén más vasodilatados. Se usarán los dedos índice y corazón para masajear la zona lubricándolos e introduciendolos en la vagina 3-4 cm, ejercer cierta presión hacia el recto y hacia los lados hasta que surja algo de escozor, también combinar el tirar hacia el recto con tirar hacia afuera poco a poco simulando el movimiento que hará la cabeza del bebé.

Es importante tener hablado en la pareja cual se quiere que sea el papel del padre en el parto. Este puede ser desde un papel pasivo que solo se dedique a observar y acompañar a uno más participativo, por ejemplo podrá cortar el cordón si todo ha ido bien, podrá hacer el piel con piel si la madre no puede…La principal función del padre en el parto es transmitir seguridad, tranquilidad y apoyo a la madre, es importante vivirlo como un proceso natural y confiar en los profesionales, el dolor en el parto es un indicativo de que todo va bien, puedes aprender algunas técnicas que alivian el dolor de las contracciones.

Otro papel importante del padre es la atención que puede aportar en la llegada a casa de la madre y el bebé recién nacido, en esta ocasión deberá ser el sostén emocional durante el postparto de una mujer físicamente agotada, dolorida y desbordada, con las emociones revueltas, el inicio de la lactancia suele ser complejo, requiere un proceso de adaptación y aprendizaje,

Para facilitar este proceso el padre puede ser el filtro de las visitas para garantizar el descanso, ser escudos para comentarios hirientes, preparar la casa y la recepción de las visitas (limpieza, café…), si el parto fue traumático intenta resumir la experiencia por ella y evitar que se retome la pregunta a menudo para no revivirlo, apoyala 100% con la lactancia que ella elija.

El descenso de los estrógenos para facilitar la producción de leche con la prolactina, puede provocar bajada de la líbido e incomodidades vaginales y malestar en las relaciones sexuales, se paciente y comprensivo.

Recuerda, el papel más importante del padre es el acompañamiento en el camino de ambos. ¡Felicidades!

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